Acción de gobierno

Atendiendo a su firme vocación municipalista, de servicio y ayuda a las personas, a los pequeños municipios y a las comarcas, la Diputación de Lleida ha ido desplegando importantes políticas socioeconómicas de alcance supramunicipal, las cuales han influido decisivamente en el desarrollo general de todo el ámbito territorial de Ponent y en la actual conformación social y económica de las comarcas de Lleida y Aran.

Asistencia y cooperación municipal

En un territorio con 231 municipios, el 75% con menos de 1.000 habitantes, una superficie de más de 12.100 kilómetros cuadrados y una gran ciudad donde se concentran cerca de 140.000 personas, la asistencia y la cooperación municipal de la Diputación de Lleida (ya sea económica o técnica) han sido clave para el reequilibrio social y económico del territorio y para evitar realidades de diferentes velocidades.

Esta colaboración con el mundo local supone una cuarta parte del presupuesto de la institución. A través de ayudas directas, líneas de libre concurrencia o convenios, la Diputación hace posible la cobertura de distintos servicios de inversiones básicas para los municipios. La cloración de agua, la mejora del alumbrado, la construcción de consultorios médicos, velatorios o tanatorios son tan solo algunos ejemplos de una actividad ordinaria que da margen, también, a la cobertura de actuaciones de urgencia, si se da el caso.

Reequilibrio territorial

Las comarcas de Lleida concentran el 6% de la población de Cataluña y abarcan el 30% de su superficie. Y esta realidad comporta que, para la implementación de unos servicios de calidad, desde la Diputación de Lleida se busque el consenso y la complicidad de entidades económicas, sociales y culturales al objeto de que el territorio no quede al margen del progreso general del país y de defender los intereses de los ciudadanos de la mejor manera posible. Por sus características geográficas, demográficas y económicas, las comarcas de Lleida deben avanzar en políticas de reequilibrio dentro de Cataluña y de su ámbito geográfico. El desarrollo armónico del territorio y la búsqueda del equilibrio entre las sociedades urbana y rural son una constante de la acción institucional que despliega la Diputación de Lleida, con la aplicación de políticas dirigidas a consolidar un determinado modelo de crecimiento, basado en la creación de servicios, equipamientos e infraestructuras.

Defensa del mundo local

Los ayuntamientos están en la base de toda la arquitectura democrática y son las instituciones que más directamente captan las pulsiones ciudadanas. Desde la Diputación se entiende que el rol del mundo local es esencial para el bienestar social, pero también para la vertebración nacional del país. En los últimos tiempos, la institución se ha significado abiertamente en contra de las propuestas de ley que, con arreglo a criterios de economía de escala, han empezado a plantear la supresión de municipios o la eliminación de competencias.

Desarrollo económico, turístico y social

A lo largo de los años, la Diputación ha impulsado proyectos que han contribuido a mejorar la rentabilidad económica de la explotación agrícola, ganadera e industrial de las tierras de Lleida, con el objetivo de que el territorio leridano se convierta en el centro de la actividad agroindustrial de Cataluña y en uno de los más importantes del sur de Europa. Estas estrategias de crecimiento, compartidas con el sector empresarial, el territorio y la Generalitat, tienen sus máximos exponentes en: el Patronato de Promoción Turística de las Tierras de Lleida (creado en 1989), el Laboratorio de Análisis de Suelos de Sidamon (1992), el Centro Tecnológico Forestal de Cataluña (1996), el Centro de Testaje de la Raza Bruna de los Pirineos, (2003), el Centro Europeo de Empresas e Innovación CEEILleida (2005) y el consorcio GlobaLleida (2010), un proyecto interinstitucional de integración en una sola entidad de toda la actividad de promoción económica y proyección del territorio.

Bienestar social en el territorio

El compromiso y la solidaridad son valores que tienen gran relevancia en momentos de crisis, porque contribuyen a la mejora del bienestar de los ciudadanos y a la prevención de situaciones de riesgo social. Con un notable esfuerzo de equidad, eficiencia y eficacia, la Diputación de Lleida mantiene todas las líneas de apoyo a organizaciones sociales, ayuntamientos y consejos comarcales, conscientes de que estas entidades son las que mejor detectan y cubren las necesidades de los ciudadanos. Ante la situación adversa de muchas familias leridanas, la Diputación de Lleida se ha hecho cargo recientemente de una parte importante de las obras de rehabilitación de un edificio que el Obispado de Lleida tiene en su propiedad y que destinará a acoger familias desahuciadas.
Paralelamente, se ha incrementado la partida de anticipos para subvenir a los gastos diarios de los municipios, y el Organismo de Gestión y Recaudación de Tributos Locales (OAGRTL) ha adelantado el retorno de los impuestos delegados a los ayuntamientos para que puedan redundar en una mejor atención a los ciudadanos.

Mejora de las infraestructuras viales

El desarrollo de un territorio depende, entre otros factores, de sus infraestructuras viales. En este sentido, es competencia de la institución el mantenimiento y la conservación de una red de 800 kilómetros de carreteras locales, algunas de las cuales son el único acceso a núcleos de población de las comarcas de montaña. La disponibilidad económica para actuaciones en infraestructuras ha sido, en los últimos dos ejercicios, notablemente inferior que en los anteriores porque la aportación de la Generalitat ha disminuido considerablemente a causa de la crisis. Aunque no tiene competencia directa, la Diputación de Lleida se significa en la defensa y promoción de unas mejores comunicaciones nacionales que vertebren el país, como en el caso de las autovías Lleida-Francia por la Val d’Aran y de la N-240, conexión directa y estratégica entre las comarcas leridanas y el Puerto de Tarragona para el transporte de mercancías.

Promoción de la cultura y fortalecimiento de la identidad nacional

El modelo cultural de la Diputación de Lleida parte de la territorialización del hecho cultural, puesto que la cultura genera recursos, aporta riqueza al mundo local y transmite valores nobles y sentimientos de reafirmación nacional. En esta línea se orienta toda la acción que desarrolla en colaboración con ayuntamientos y varias entidades.
El despliegue cultural se combina con una importante acción de asistencia y cooperación territorial, con la recuperación del patrimonio arquitectónico, artístico y monumental en colaboración con ayuntamientos, consejos, entidades culturales y obispados.

Un instrumento al servicio del país

Las diputaciones han contribuido a construir el país y continúan haciéndolo, en esta legislatura, de una manera evidente junto con la Generalitat, a través de diferentes iniciativas encaminadas a la consolidación del bienestar de los ciudadanos. De los últimos tiempos son vigentes acuerdos para la futura Agencia Tributaria Catalana, la colaboración en proyectos de integración social a través del deporte o las ayudas de urgencia para personas necesitadas, entre otras. El centenario de la Mancomunidad ha puesto nuevamente en valor el progreso que el acuerdo institucional de las cuatro diputaciones comportó para la Cataluña del siglo XX y sus aspiraciones culturales, económicas y sociales. Esta efeméride se ha celebrado a lo largo de todo el 2014.

Plan de Gobierno (2011-2015)
Actas del Pleno y de la Comisión de Gobierno